En la celebración de su centenario, Deutsche Grammophon tiene el honor de presentar la Edición Beethoven Completa en 20 volúmenes que contienen 87 discos compactos: la colección más exhaustiva de la música del compositor aparecida nunca en el mercado discográfico en CD.
Muchas grabaciones nuevas aparecerán por primera vez en esta Edición. Ésta contendrá rarezas como la Ópera Leonore dirigida por John Eliot Gardier y la música completa para El Rey Esteban dirigida por Myung-Whun Chung, con Dietrich-Fisher Dieskau como narrador. La Edición incluirá también una serie de primeras grabaciones internacionales como, por ejemplo, la cantata a gran escala de Beethoven Der glorreiche Augenblick, dirigida por Andrew Davis, varios Lider y numerosos arreglos de canciones folklóricas que no se encontraban disponibles previamente en disco, interpretados por un grupo de distinguidos cantantes jóvenes, así como obras breves, efímeras, como los cánones, los epigramas y las bromas musicales de Beethoven.
A los largo de la dilatada historia de Deutsche Grammophon, Beethoven ha ocupado siempre un lugar excepcional. La legendaria grabación de la Quinta Sinfonía realizada por la Filarmónica de Berlín bajo la batuta de su director musical, Arthur Nickish, en 1913, la primera vez que un director de auténtica talla trabajaba en un nuevo medio, constituyó en muchos sentidos los cimientos de la reputación pionera de la compañía. La Edición Beethoven Completa contendrá un volumen suplementario dedicado a importantes grabaciones beethovienas históricas procedentes de nuestros archivos, desde el hito de la Quinta de Nikisch hasta el comienzo de la Época estéreo, poniendo de relieve a muchos de los más grandes artistas de este siglo, con nombres como Furtwängler, Fritz Bush, Fricksay, Kulenkampff, Schneiderhan, Schlusnus y Annie Fisher. La casi totalidad de estas versiones aparecerán por primera vez en CD en esta Edición.
El grueso de la Edición estará integrado por grabaciones clásicas de Deutsche Grammophon de las grandes obras maestras del compositor realizadas por sobresalientes intérpretes Beethovenianos de las tres últimas décadas: artistas como Karajan, Bernstein Böhm, Jochum, Gardiner Kempff, Pollini Barenboim, Gilels, Argerich Richter, Mutter, Kremer, Shaham, Menuhin, Maisky, Fischer-Dieskau, Schreier y los Cuartetos Amadeus, Emerson y LaSalle. Para su aparición en la Colección Beethoven Completa todas las versiones se han restaurado sacando provecho de la tecnología más avanzada de Deutsche Grammophon.
La Edición que contiene estos tesoros grabados constituye una empresa vasta y compleja que reúne los talentos del equipo de Deutsche Grammophon al com-pleto
Los libretos que acompañan los 20 volúmenes contendrán artículos informativos escritos por los expertos más destacados en las obras de Beethoven; y la presentación de la Colección Beethoven Completa incluirá un libro profusamente ilustrado, con ensayos estimulantes para 4.~troducir a los nuevos oyentes al mundo del compositor. Una característica práctica de este libro es que contendrá el indice general de toda la Edición. No sólo le servirá de gula a la hora de localizar cada una de las composiciones dentro de la Edición, sino que también representa un nuevo catálogo com-pleto de las obras de Beethoven.
¿Es Beethoven el compositor más grande de la historia?
Muchos músicos dirían que sí. Seguramente no hay ningún otro compositor que haya igualado las cotas de éxtasis de su Novena Sinfonía, la hondura de la deses-peración de la Sonata "Appassionata", la exquisita belleza de la Cavatina de su Cuarteto en Si bemol y la extraordinaria originalidad de la Heroica. Sus obras han tenido probablemente un impacto mayor en la historia de la música que las de ningún otro compositor y no hay ningún músico importante durante el siglo poste-rior a su muerte que fuera capaz de escapar a su influencia directa. En la actualidad hay incluso muchos compositores que han obtenido ideas o inspiración de la música de Beethoven. ¿Cómo alcanzó tal preeminen-cia y cómo refleja su música su vida y su carácter per-sonal? ¿Que tipo de hombre era?
Apariencia
El ver por primera vez a Beethoven a lo lejos, no se percibía nada espacialmente original. Tenía una altura normal para su tiempo (aunque era bajo para la media actual) y de complexión media. Lo más sorprendente de su aspecto físico era su pelo negro y su tez morena, lo que le otorgaba una apariencia mediterránea, quizás española, que era infrecuente en su Bonn natal o en Viena. A veces iba muy elegante y bien vestido, pero más tarde tendió a despreocuparce por su aspecto exterior y sus ropas parecían con frecuencia descuidadas. Al acercarse más podía percibirse la intensidad de sus ojos penetrantes, que miraban de un modo que ningún pintor de retratos ha conseguido plasmar. A menudo parecia perdido en sus pensamientos, quizás soñando despierto con nuevas composiciones y ajeno a las personas que lo rodeaban; pero amaba realmente estar acompañado y sus amigos aprendieron a tolerar sus despistes y sus numerosas excentricidades.
Amores
Beethoven se enamoró en numerosas ocasiones durante la primera parte de su vida y muchas mujeres valoraron en extremo su personalidad. Antonie Brentano, que según la mayoría de los expertos fue su famosa "Amada inmortal" de 1812, llegó incluso hasta el extremo de afirmar que él era más grande como ser humano que como artista.
Amigos
A lo largo de su vida, Beethoven quiso comportarse con nobleza e integridad, por lo que prefería mezclarse con aquellas personas con unos ideales igualmente elevados. Aunque amaba la compañía en general, tenía que ser del tipo adecuado. Como escribío en cierta ocasión: "La verdadera amistad puede encontrarse únicamente en la conexión de naturalezas semejantes" y consideraba que muy pocos de sus conocidos eran amigos de este nivel. Prefería asociarse con miembros de la aristocracia, ya que él se tenía, por principio, por un noble y, en consecuencia, se cría su igual.
Desorden.
La siguiente descripción de estudio en e que trabajaba Beethoven está saca-da de las memorias del Barón de Trémont, 1809: "Imagínese el lugar más sucio y más desordenado que pueda concebirse: un viejo piano de cola, en el que el polvo pugnaba por hacerse sitio con diversas obras impresas y manuscritas; bajo el piano (no exagero) un orinal sin vaciar; a su lado, una pequeña mesa de nogal acostumbrada a que el secreter colocado enci-ma estuviera frecuentemente vuelto del revés; un buen número de plumas recubiertas de tinta por lo que, comparadas con ellas, las proverbiales plumas de taberna parecerían relucientes; y más música.. las sillas, en su mayoría de mimbre, estaban cubiertas de platos que contenían los restos de la cena de la noche anterior y de ropas, etc."
Escritores predilectos.
Los intereses de Beethoven como lector eran extremada-mente variados Amaba la poesía alemana - especial-mente as obras de Goethe y Schiller - y también las obras de Shakespeare y Homero, que conocía en versiones traducidas (su conocimiento del francés era bastante bueno y podía defenderse también en italiano y latín, pero nunca aprendió inglés o griego). Estos cuatro escritores los citó o mencionó en numerosas ocasiones: puso música a muchos poemas de Goethe y su mayor ambición musical fue escribir música para el Fausto de Goethe, aunque este plan nunca llegó a materializarse. Adaptó la Oda a la Alegría de Schiller para la Novena Sinfonía y Beetnoven tomó en cierta ocasión una cita del Don Carlos de Schiller para disculpar su propio carácter irascible: "No soy malo - la sangre caliente es mi maldad".